Capítulo VII: Un retorno al fuego del campamento/
El extraño hizo pausa en su historia.
Cautivados por el cuento, no nos habíamos movido mientras nos relataba la historia de nuestro mundo. Su voz, aunque suave, penetraba profundo en nuestras cabezas – como si fuera de naturaleza mágica. El mito del que nos había hablado era completamente diferente del que nosotros conocíamos, aun así nadie protestó. Nosotros, los más curtidos guerreros en todas las tierras, estábamos cautivados por este extranjero, nerviosos, incluso temerosos de este mero hombre. Cuando un búho cercano alzo el vuelo nos estremecimos con el repentino batir de sus alas.
El extranjero soltó unas risas, levanto la humeante pipa hasta sus labios, y continúo si historia.
“No desechéis mi historia automáticamente solo porque sea diferente da aquella que conocéis de los dioses. No hay pruebas de que vuestros sacerdotes estén más cercanos a la verdad que un poeta errante. La historia de los dioses es la voluntad de los dioses, no de los humanos. Y así, ¿cómo pueden unos simples sacerdotes conocer la verdad? Oíd de nuevo mientras continuo. Esta es la historia de la tierra después de la desaparición de los dioses. Esta es vuestra propia historia”.
Capítulo VIII: Las Consecuencias
El mundo cayó en una gran confusión seguida de la repentina desaparición de los Gigantes. Acostumbrados al control de los Gigantes, los Elfos, Orcos, Enanos y Humanos se encaraban con la cruda realidad de defenderse por ellos mismos. En lo más alto de este temible nuevo desafío, el mundo en el que vivían presentaba los estragos del impacto del Martillo de la Desesperación. Muchos murieron durante los desastres que trajo Einhasad, y muchos más murieron en la consiguiente confusión y caos. Las razas de la tierra suplicaron fervientemente a los dioses por la salvación, pero los dioses no respondieron.
Los primeros en tomar control de la situación fueron los Elfos, puesto que ellos fueron la raza responsable de la política durante la era de los Gigantes. Los Elfos tuvieron éxito en la unificación de las razas y continuaron con sus vidas. Pero a medida que pasaba el tiempo, se mostraba evidente que los Elfos no tenían las mismas capacidades para controlar la tierra que tenían los Gigantes. Los primeros en alzarse ante los Elfos fueron los Orcos.
“¿Son los Elfos mas fuertes que nosotros? ¡No! ¿Tienen los Elfos el derecho de dominarnos? ¡No! ¡No podemos consentir que aquellos quienes son mas débiles se atrevan a levantarse sobre nosotros!”.
La fuerza militar de los Orcos era poderosa y, habiendo vivido solo en paz, los Elfos no eran rival para el orgullo y temeridad de los Orcos. La mayor parte del continente se convirtió en territorio Orco en un instante y los Elfos fueron conducidos a una esquina del continente. Allí los Elfos solicitaron ayuda de los Enanos, quienes, con su abundante riqueza y superiores armas, podían tener una posibilidad contra los Orcos.
“Raza de la Tierra,” lloraron los Elfos, “Venid en nuestra ayuda. Las violentas hordas orcas nos persiguen con su absoluto poder. Venid – dejadnos combatir juntos”.
Pero los Enanos rechazaron fríamente ayudar a los Elfos. Para sus ojos, el mundo había cambiado en favor de los Orcos. No había razón para los pragmáticos Enanos de unirse con el bando débil. Los Elfos se enfurecieron, pero no podían influenciar en su decisión.
Los Elfos decidieron entonces conseguir ayuda de la raza del Viento – los Arteias. Sus reconocidas habilidades y ataques aéreos serian suficiente ayuda para que los Elfos triunfaran sobre los Orcos. Una delegación élfica viajó hasta los confines de la tierra buscando la ayuda de los Arteias.
“¡Raza del Viento, venid en nuestra ayuda! Los bárbaros Orcos nos oprimen con su absoluta fuerza. ¡Dejadnos unirnos y enseñémosles su estupidez!”.
Pero, al igual que siempre, los Arteias no estaban interesados en la política o guerras de la tierra. Determinaron no tomar parte en ningún bando y esconderse en lo más profundo de las tierras interiores. Los Elfos se desesperaron.
“¡Ay, nadie nos ayudara! ¿Es este el final de nuestra raza? ¿Son los sucios Orcos quienes tomarán las tierras y reclamaran toda la gloria y la riqueza?”
Capítulo IX: Una Nueva Alianza
Desanimados por los pragmáticos Enanos y los neutrales Arteias, los Elfos se encontraban solos, sin aliados que llevaran a cabo la guerra con los Orcos. Abandonados a su suerte, los elfos se sorprendieron con la aparición de un extraño entre sus filas. El extranjero se arrodillo ante el rey Elfo, que se acercó para descubrir que era un representante de los Humanos. El extranjero llevaba una corona hecha con ramas de árboles.
“¿Qué ocurre, líder de los humildes Humanos?” pregunto el rey Elfo, “¿Vienes a burlarte de nuestra desdicha?”
El Humano hizo una reverencia con su cabeza y habló, “No, sabio rey. Venimos a ver si nuestras débiles fuerzas pueden ser de alguna ayuda”.
Los Elfos se alegraron, puesto que aunque los Humanos eran insensatos y débiles, su gran número podía ser de ayuda en la batalla.
“Muy encomiable por vuestra parte, rey Humano,” conformó el rey Elfo. “Insignificantes seres podéis ser, pero vuestra devota lealtad y voluntad de sacrificar vuestras vidas por nosotros es admirable. Vamos, adelante a la batalla para la victoria y vosotros ganareis estar directamente entre los Elfos”.
El rey Humano hizo una gran reverencia ante el rey Elfo, y levantando su cabeza, mirando a su homólogo Elfo. “Muy noble rey Elfo”, dijo, “Nosotros los Humanos tenemos una petición que hacer antes de que combatamos por la gloriosa victoria de la raza élfica. Nuestro poder es insuficiente. Nuestros dientes no pueden siquiera arañar la piel de los Orcos y nuestras uñas son inútiles frente a sus músculos. Os rogamos, dadnos el poder de enfrentarnos a ellos. Enseñadnos los secretos de vuestra magia”.
Esta atrevida proposición dejo a los Elfos furiosos y conmocionados. ¿Enseñarles magia a los Humanos? ¡Jamás! Los Elfos gesticularon, invocando hechizos para convertir al humano en un montón de ceniza, pero la líder élfica Veora intercedió. Ella sentía que la petición no era amenazante y debía ser honrada. Los Humanos eran demasiado débiles y es muy dudoso que ellos pudieran vencer a los orcos sin ayuda. Y con sus mentes inferiores, los humanos no serian ninguna amenaza incluso si fueran capaces de aprender magia. Y así, ella hizo un trato que mas tarde le costaría su vida.
Los Humanos absorbieron rápidamente los caminos de la magia, aprendiendo mucho mas rápido de lo que los Elfos habían anticipado. Los cuerpos humanos, aunque no eran tan fuertes como los de los Orcos, habían sido fortalecidos a través de la labor constante y la lucha interior entre su clase. Eran adeptos con sus manos y podían manejar hábilmente armas y casi cualquier cosa, su número incrementó de forma enorme e impresionante. En un corto periodo de tiempo, la armada humana se convirtió en una fuerza formidable.
Capítulo X: El Aliado se vuelve enemigo
La alianza entre Humanos y Elfos comenzó a tomar la delantera a los Orcos. Mientras las mareas de la batalla se volvían a favor de la alianza, los Enanos cambiaron su alianza con los orcos y comenzaron a construir suministros de guerra para los Humanos. Con las armaduras más fuertes y las armas mas afiladas de los Enanos, los Humanos podían ahora derrotar la armada Orca sin la ayuda de las fuerzas élficas.
Aunque las victorias de la alianza crecían en número, los Elfos comenzaban a sentirse inquietos. Podían sentir que los Humanos crecían en fuerza y más allá de su control. Aun así los Elfos no permitían que su malestar se convirtiera en preocupación, puesto que ellos no podían imaginar que lo mas bajo de todas las razas – la basura humana – pudiera concebir una revolución. Y con la victoria final sobre los Orcos al alcance de la mano, los Elfos no tenían tiempo que gastar en preocupaciones con los Humanos. Los Humanos continuaron aprendiendo mayores formas de magia, y eventualmente la guerra acabo con la victoria de la alianza entre Humanos y Elfos. Los Orcos fueron forzados a firmar un humillante tratado de paz y rápidamente se retiraron a la seguridad de sus guaridas en las tierras más al norte de Elmore.
El líder de los Orcos rió mientras partía, “Estúpidos Elfos. Esta victoria no es vuestra, sino de los sucios humanos. ¿Cómo os proponéis controlar estos monstruos que habéis creado?”
Había verdad entre esas palabras de resentimiento, los Elfos ahora se encaraban a una nueva amenaza – los humanos. Pero después de la larga batalla, los Elfos estaban demasiado cansados y debilitados para luchar. Por el contrario, los Humanos con sus nuevos poderes mágicos, se encontraban fortalecidos. Y así, los humanos se alzaron contra la raza élfica.
Demasiado tarde, los Elfos se dieron cuenta que ellos habían tomado bajo sus alas a la descendencia de los dragones. Una feroz batalla entre poderes mágicos sacudió la tierra una vez más. Pero los elfos estaban demasiado debilitados para contener a las fuerzas humanas. Los elfos fueron obligados a retroceder lentamente hasta que estuvieron forzados a refugiarse en la seguridad de sus bosques. Desde la seguridad de su posición, preparaban el choque final contra los Humanos. La magia élfica era más poderosa en estos bosques y buscaron usar esta ventaja para su victoria.
Los Elfos cavaron profundas mazmorras por las que rápidamente se oían los ecos del chocar de las espadas y los gritos de la batalla. Pero la victoria final en un asedio que duró 3 meses fue para los Humanos. Ni el orgullo de los Elfos, ni los poderes mágicos de los bosques élficos, ni siquiera su superior magia podía hacer frente a la innumerable marea que formaban las armadas de los Humanos. Los Elfos sufrieron un gran daño y con el tiempo escaparon a la profundidad de los bosques. En su retirada, conjuraron poderosas barreras mágicas alrededor de sus bosques para prevenir el paso de los Humanos o cualquier otra raza.
Y así, los humanos se convirtieron en los conquistadores de todo el continente.
Capítulo XI: Retorno al fuego del campamento
El extranjero levantó la cabeza, había acabado su última historia.
El cuento era diferente de cualquiera que hubiéramos oído, aun así nos parecía extrañamente familiar. La hermosa doncella Elfa de nuestra compañía permanecía en silencio, las lágrimas resbalaban por sus mejillas.
La noche se había cerrado aun más mientras el extranjero hablaba, y ahora los aullidos de las criaturas salvajes fueron a ninguna parte para ser oídos. El viento había dejado de mecer las ramas sobre nuestras cabezas, incluso la corriente de agua del arroyo cercano parecía enmudecer. Solo el sonido de nuestra respiración y el chisporroteo del ardiente fuego rasgaban la noche. Parecía como si toda la naturaleza a nuestro alrededor contuviera su aliento para prestar atención a la historia que se contaba en el campamento.
Nos juntamos un poco mas mientras el extranjero, aclarando su garganta con una pequeña tos, comenzaba de nuevo.
“¿No es irónico que la mas baja de todas las criaturas, los Humanos, obtuvieran finalmente el control de las tierras? Pero eso es el resultado de la voluntad humana. Ni siquiera los dioses podían imaginar que los Humanos alguna vez se convertirían en los soberanos de la tierra.
“Ahora, os contare el relato del mas brillante reino Humano que jamás haya existido. Esta es la historia de los Humanos que caminaron el mismo sendero que los Gigantes”.
Capítulo XII: La historia se reescribe
Durante las largas batallas contra los Orcos y los Elfos, los humanos comenzaron a formar reinos primitivos entre ellos. El grupo central estaba compuesto por el clan Athena y Humanos hábiles con la magia. Protegían a su gente con su poder, mantenían el orden mediante amenazas, y ocasionalmente se veían envueltos en pequeñas y grandes batallas.
El orden se resolvió rápidamente cuando el líder de Athena, Shuniman, unió las regiones actualmente conocidas como Aden y Elmore. Llamo a este reino Elmoreden y se autoproclamó emperador. La corona de ramas que adornaba la frente de sus ancestros fue sustituida por una corona de oro con brillantes joyas que adornaría ahora su propia frente. Llego a ser conocido como una presencia equiparable a la de los dioses en los tomos de sus seguidores.
El emperador Shuniman se preocupaba de la limitación de vida que tenían los Humanos. El hecho de que Gran Kain, dios de la muerte y la destrucción, fuera su creador, dio a los humanos un complejo de inferioridad. Además, los relatos de que fueron creados a partir de lo sobrante de las otras razas eran profundamente humillantes para los nuevos soberanos de la tierra. Para su nuevo reino, se necesitaba un nuevo mito; una nueva historia que los mostrara como seres nobles.
Finalmente, y a través de grandes reformas religiosas, Shinuman hizo a Einhasad la diosa de los Humanos en lugar de Gran Kain. Mitos e historias fueron cambiados y aquellos practicantes de la magia negra, así como los seguidores de Gran Kain, fueron acosados. La reforma religiosa continuó por generaciones hasta que al final todos los humanos creyeron que Einhasad, la diosa del bien, era su creadora y que Gran Kain era simplemente el dios del mal. Cuando supo de eso, Gran Kain rió en señal de aprobación.
“Aunque no me sirvan, no seré enojado. Pero ignorantes Humanos, no importa como intentéis cubrir el cielo con vuestras manos – ¿es realmente el cielo mas pequeño que vuestro puño?”
Capítulo XIII: Elmoreden y Perios
Mientras el emperador Shuniman y el reino de Elmoreden crecía y prosperaba, la región de Gracia a través de las aguas seguía sumida en la confusión. La geografía de Gracia era variada y peligrosa y aunque muchos grupos de Humanos lucharon por su control, ningún poder había emergido para unificar su gobierno. Pequeños reinos salpicaban el paisaje, reclamando parcelas de tierra para sí y conducían pequeñas escaramuzas y grandes batallas mientras peleaban por la dominación.
Llego el día en el que la poderosa armada de Elmoreden invadió la tierra a través del puente occidental y el reino de Gracia se vio forzado a aliarse para su propia defensa. Mucha de la realeza y la aristocracia fue asesinada en el proceso. Los aristócratas supervivientes aumentaron su poder. Finalmente, la invasión de Elmoreden fue repelida, y además sirvió para crear una fundación para el recientemente unificado reino de Gracia. Este nuevo reino fue llamado Perios.
A partir de entonces, Perios y Elmoreden se encerraron en una disputa por la dominación. Elmoreden, que había establecido primeramente un reino unificado y poseía un gran poder militar, era muy superior. Aun así Perios disponía de sus propios recursos. Primero, el mar que separaba los dos reinos limitaba los caminos para atacar. Además, la gente de Perios poseía poderosas reliquias abandonadas por los Gigantes que podían ser de ayuda para conseguir la ventaja militar.
Incluso con su aplastante poderío militar, el reino de Elmoreden no pudo conquistar Perios.
Capítulo IV: Beleth y la Torre de Marfil
El reino de Elmoreden era el hogar de la Torre de Marfil, una institución para el aprendizaje de la magia. Los magos que trabajaban en la Torre de Marfil trataban de recuperar, estudiar y mejorar la antigua magia de los Gigantes. Las capacidades mágicas de los estudiantes de la torre eran magnificas, y llego un tiempo que su influencia sobre el reino era cercana a la del emperador de Elmoreden.
Entre ellos se encontraba Beleth, el mago más poderoso de todos y uno de los mayores genios que han caminado sobre la tierra. Estaba obsesionado con la magia de los Gigantes y consiguió adquirir casi todos sus poderes. Pero el poder de los Gigantes era un poder maldito no adecuado para los Humanos, y habiéndolo conseguido, la ambición de Beleth y su sed de control crecieron desmesuradamente. Alarmado, el reino y los magos de la Torre de Marfil combinaron sus fuerzas para encargarse ellos mismos de Beleth. Pero Beleth albergaba una tremenda fuerza y poder en las artes oscuras.
Finalmente, los magos de la Torre de Marfil, usando la prohibida magia negra, consiguieron suprimir los poderes de Beleth el tiempo suficiente para atraparlo y encerrarlo en las mazmorras bajo la torre. Pero a pesar de los caballeros y magos que protegían el sello, Beleth consiguió romper el sello y escapar. Huyo a la Isla de Hellbound a recuperar sus fuerzas y continuar con su ambición de conquista.
La magia negra lanzada para atrapar a Beleth tuvo efectos secundarios. Las partes más al sur de la región ahora conocida como Gludio fueron convertidas en tierra muerta bajo los efectos de la magia negra, y muchos Humanos fueron asesinados cuando el hechizo fue lanzado. El reino hecho la culpa de esto a Beleth y propagó que Beleth era un demonio oculto entre los hombres.
Capítulo XV: Discordia Elfica
Un gran cambio ocurrió en los bosques élficos durante este tiempo. Habiendo perdido el control del continente por los Humanos, los Elfos iban perdiendo gradualmente su confianza. Comenzaron a olvidar su ambición por controlar la tierra y se contentaban con sus apacibles vidas en los bosques.
Había un grupo conocido como los Elfos Marrones que se encontraban insatisfechos con la complacencia de los Elfos. Poseían un fuerte sentido de la ambición, e insistían que la guerra con los Humanos debía continuar – incluso si eso significaba el uso de la prohibida magia negra. Sin embargo, esta postura se encontró con una fuerte oposición por parte de los otros Elfos.
Durante este periodo, un mago Humano apareció entre los Elfos Marrones y, aproximándose a su líder, dijo.
“Rey de los Elfos Marrones – tu deseas poder. Pero los débiles Elfos de los bosques intentan influiros temor para evitar que consigáis ese gran poder que anheláis. La única preocupación reside entre si atacarlos directamente o traer una plaga infuso mayor que provoque a los Humanos. Son estos pensamientos insulsos los que han traído la debilidad a la raza élfica.
El líder de los Elfos Marrones respondió cautelosamente, “¿Quien eres tú, mago Humano? ¿Qué objetivo buscas engañándonos?”
“Mi nombre es Dasparion y solo soy un simple mago. Pero poseo la fuerza que deseas. Puedo ayudaros en alcanzar vuestras ambiciones y a cambio deberás darme lo que yo deseo”.
“¿Y que es aquello que tu anhelas?”
“Vuestra juventud. El secreto de la vida eterna”. Una ligera sonrisa apareció en la boca de Dasparion. “Aunque sea habilidoso con la magia, sigo siendo un Humano y mi periodo de vida no es ni siquiera 100 años. Entonces, Rey de los Elfos Marrones, ¿cuál es tu decisión? Podemos ayudarnos mutuamente en conseguir lo que queremos”.
Seducido por los poderes de la magia negra que poseía Dasparion, los Elfos Marrones aceptaron su proposición y aprendieron las artes oscuras bajo su tutelaje. Dasparion por su parte adquirió los conocimientos de la inmortalidad y abandono los bosques satisfecho.
Cuando conocieron lo ocurrido, los Elfos expulsaron a los Elfos Marrones, que habían abandonado a Einhasad y comenzaron a seguir a Gran Kain. Una batalla surgió entre los Elfos. Los Elfos Marrones, actuando como les había enseñado Dasparion, usaron un mortal hechizo para aniquilar a los árboles élficos. Pero los árboles élficos, con su último aliento, arrojaron una maldición sobre los Elfos Marrones. La maldición marcó con la podredumbre los bosques de los Elfos Marrones y se convirtieron en la raza de la Oscuridad. A partir de entonces, los Elfos Marrones fueron conocidos como los Elfos Oscuros.
Capítulo XVI: El final de la edad dorada
La edad de oro de Elmoreden llego sobre 100 años después de su creación, durante el reinado del emperador Baium. Con un gran carisma y habilidad de liderazgo, Baium creo la armada más poderosa de la historia del reino. La armada condujo a los Orcos, que tenían una influencia considerable en las partes mas al norte de Elmore, a los bosques negros, conocidos posteriormente como el Reino Orco. Además, la armada de Baium lanzo repetidos ataques contra el reino de Perios, y finalmente ocupó las regiones sureñas de Gracia.
En sus últimos años, Baium perdió interés en la conquista y uso las fuerzas del reino para comenzar la construcción de una elaborada torre que se elevaba hasta las nubes.
“Mi nombre inspira temor en cada rincón del continente. Decenas de miles de vidas pueden ser perdidas o salvadas con un simple movimiento de mi mano. Mi poder es absoluto. ¡Solo podré tener este poder por algunas décadas, no puedo permitirlo! No – ¡Debo obtener una vida eterna de los dioses y dominar mi reino por siempre!”
La magnífica torre que diseñó Baium tomo 30 años en su construcción. Intentó usar la torre para escalar hasta la residencia de los dioses y obtener el secreto de la vida eterna. Cuando hubo escalado la torre, los dioses objetaron sus planes y le dieron esta respuesta:
“Hijo de los humildes Humanos, y un mismo Humano: ¿Te atreves a mancillar nuestro hogar para conseguir una vida eterna? ¿No has aprendido nada de la lección a los Gigantes? Muy bien, si la vida eterna es lo que deseas, debemos atender a tu petición. Pero jamás deberás abandonar tu torre”.
Habiendo llevado la furia de los dioses a si mismo, Baium se encontraba atrapado para toda la eternidad en lo mas alto de su propia torre. Después de la repentina desaparición del emperador, una feroz competición irrumpió entre la familia real por la disputa del trono. Numerosos aristócratas también vieron la oportunidad de reclamar el trono, lo que dejó a todo el reino de Elmoreden sumido en un conflicto interno. Los costos y la labor requerida para la construcción de la torre ya habían mermado al reino. La unión del conflicto y la lucha por el trono vacante fue la gota que colmo el vaso. El resplandeciente reino de Elmoreden, poderoso en el continente por más de 1000 años cayó rápidamente en declive. Solo en unos 20 años, el reino se encontraba inmerso en el desorden y la confusión.
Capítulo XVII: Un retorno al fuego del campamento
La historia, que había sido cambiada por una comida y la calidez del fuego, se dirigía hacia una desagradable dirección. No conocíamos la identidad de este extranjero, ni siquiera sabíamos porque nos estaba contando estas historias. Aun así prestábamos atención, un público cautivado, incapaz de mirar a otro lado o moverse, como si una fuerza invisible nos mantuviera clavados a nuestros asientos.
El hombre actuaba como si no hubiera nadie más. Agarró unas cuantas ramas y hojas secas y las arrojo al fuego agonizante. Las llamas, que prácticamente estaban extinguidas, ardieron nuevamente con renovado vigor. El hombre ni siquiera había mirado en nuestra dirección cuando comenzó a hablar de nuevo.
“Mi relato esta ya cerca del final. La historia que estoy a punto de contar es muy familiar – de la lucha de poder entre los Humanos que sigue incluso en nuestros días. Esta es la historia del continente después del desmoronamiento de Elmoreden”.
Capítulo VIII:La Batalla por el continente
Aunque la destrucción de Elmoreden sirvió para retrasar la caída del reino de Perios, nada podía parar las inminentes plagas de las regiones del sur de Gracia, ni el frío devastador que lo barría todo desde el norte. Como Elmoreden antes que ella, Perios desapareció en los polvorientos tomos de la historia.
Después de que la caída de éstos, una vez grandes reinos, la tierra se vio convulsa en una horrible agitación y los tiempos oscuros evocaron las memorias de la consecuencia de la Gran Plaga. La aristocracia humana lucho entre ella por la supremacía e incluso concedió tierras a los seres no humanos a cambio de ayuda militar. Los Orcos usaron esta oportunidad para ganar un equilibrio, sirviéndose de su fuerza para ello. Reorganizando sus ejércitos, los Orcos emprendieron de nuevo su campaña para dominar el continente. Sus ejércitos eran poderosos y pronto ocuparon las partes norteñas de Elmore, pero la lucha entre los Orcos nobles y los de baja cuna debilitó su energía.
En medio de estos conflictos, los Elfos no podían hacer más que luchar por sus vidas contra sus hermanos Oscuros. Y los Enanos no eran ningún adversario para el ejército de Orcos que actuaba violentamente y fueron empujados fácilmente a un lado.
En este tiempo, emergió una facción humana dominante, conocido como el reino de Elmore. Sus pretensiones de ser descendientes directos del emperador de Elmoreden, fueran verdad o mito fueron aceptadas por la mayoría, porque tenían la verdad de la fuerza y el acero tras sus palabras. El ejército de Elmore chocó con el ejército de los Orcos en muchas y fabulosas batallas. La guerra emprendida duro por varios años, causando incontables bajas en cada lado. Las fuerzas estuvieron igualadas eventualmente, porque aunque los Humanos superaran en numero a sus enemigos, la increíble fuerza del poderoso ejército orco hacia de el un enemigo formidable. Al final, de todas formas, derrotados gravemente, los Orcos fueron conducidos otra vez de nuevo a sus propias tierras, donde consumieron el tiempo planeando su venganza. En cuanto a los Enanos, los pocos que permanecían en el continente fueron expulsados a las profundidades de las montañas Spine.
Con su fuerza militar ahora disminuida, el ejército de Elmore ganó finalmente el control de todas las tierras del norte y avanzó hacia el sur, buscando juntar el continente entero bajo la bandera de Elmore. Pero esta unificación no se realizó. Oren, el más poderoso de los reinos del sur, evitó al ejercito invasor con sus fuertes magos y sus soldados bien entrenados, y Elmore no se pudo igualar a un ejercito que luchaba por defender su tierra.
Varios reinos meridionales crecieron bajo la protección de Oren y juntos empezaron a formar una nación. Estos reinos mantuvieron el equilibrio entre sí y crecieron fuertes y prósperos.
Capítulo XIX: La Ascención de los Reinos
Muchas guerras acompañaron a numerosas generaciones, y alejada del caos, Gracia se convirtió en el primero que anudaría los hilos de la unidad. Un hombre llamado Paris, con su valor militar y su enorme fuerza trajo la gloria a su gente, ganando muchas batallas y demandando tierras en nombre de los Beheim.
Paris alcanzó el estatus de leyenda cuando él y sus ejércitos se enfrentaron contra los feroces montañeses de Quaser. En una lucha desesperada contra Tor, el más poderoso guerrero de los Quaser, Paris le hirió de gravedad. Tor, que era considerado una leyenda porque nunca había perdido una batalla le preguntó.
“¿Eres tu realmente un Humano? Tanta fuerza, tanta velocidad...”
Frente a su enemigo, Paris miró sobre el campo de batalla y contestó:
“Deseo realmente unificar esta tierra... Bravo guerrero del norte, prométeme tu lealtad y juntos conquistaremos a aquellos que osen oponerse a nosotros”.
Y así Paris lideró a los caballeros del Halcón Blanco, los caballeros del viento y a los ahora nuevos aliados montañeses a través de las tierras de Gracia alcanzando muchas victorias militares. Las tierras de Beheim aumentaron en cinco veces sus fronteras y en cuanto a Paris, él organizó una sublevación contra la realeza y ascendió al trono.
Mientras tanto las tierras meridionales también estallaban con actividad y muchas eran debidas a las turbulentas noticias de Gracia y Elmore. Un líder carismático llamado Raoul apareció y condujo su propia campaña para unir una fuerza personal bajo su bandera. Un fiero orador, Raoul derrotó a los que se opusieron a él no con las armas sino con la palabra. Sus discursos solían ser generalmente como este:
“¡Señores de la Tierra! ¿No ven que esta ocurriendo más allá de nuestras fronteras? ¡Formidables enemigos avanzan hacia nosotros mientras hablamos! El reino de Elmore ha buscado durante largo tiempo nuestra abundancia y nuestras tierras y esta solo esperando el momento adecuado para atacar. ¡Si la región de Gracia de más allá de los mares decide también moverse, seremos barridos! No hay otra opción que unir a nuestros ejércitos bajo una misma bandera y prepararse para la guerra”.
Raoul uso la persuasión para atar solidamente las tierras meridionales. Pero la amenaza del reino de Elmore no era tan grande como se percibía, ya que ellos se encontraban demasiado ocupados con la masiva sublevación de los Orcos como para centrar su atención en Aden.
No obstante, Raoul primero combinó sus fuerzas con su aliado Innadril, y junto a estas tierras establecieron el reino de Aden. A diferencia de Paris, Raoul emprendió una campaña sin sangre y avanzó fácilmente hacia el oeste para adquirir Giran y Dion.
Fue en Oren donde Raoul tuvo la primera resistencia a su plan. Oren demandó ser el líder de las tierras del sur y no aceptaba otro líder que no fuera el suyo propio. Eventualmente los dos reinos chocaron, pero el reino de Aden maniobró una notable victoria. El reino de Gludio, testigo de la fuerza del ejército de Aden, eligió voluntariamente aliarse con él, terminándose así la unificación de Aden. Después de eso, Raoul se conocería como el Rey de la Unificación.
Capítulo XX: Los Herederos de la Tierra
Poco después de la unificación de Aden, Gracia estableció sus propias tierras cuando la última oposición, los Hwuh, cayeron a manos de Paris. Paris trasladó la capital a Arpenino y reorganizó la estructura de su reino.
Aden se mostró a si misma una vez que era una fuerza a reconocer con su acertada defensa contra el ataque de Elmore. Sin embargo, se dio la vuelta a una nueva página en la historia con la repentina muerte de Raoul. Detectando el apropiado momento para atacar, Elmore invadió en varias ocasiones las tierras del norte de Aden. El sucesor de Raoul, Travis consiguió librarse de los invasores, pero el pronto murió a causa de una misteriosa enfermedad. El siguiente en la línea del trono era un chaval de dieciséis años llamado Amadeo.
Al oír esas noticias, Paris exclamó:
“¡Los cielos están ayudando al reino de Gracia! ¿Un rey de dieciséis años? ¡Esa será la caída del reino de Aden!”
Pero Paris subestimó gravemente al joven Amadeo. El joven rey triunfó en una defensa a gran escala contra Elmore y Paris detectó que su oportunidad de conquistar Aden se desvanecía. Haciendo caso omiso, del consejo de todos, incluyendo el de su hombre de confianza, Dillios, Paris lanzó un ataque masivo contra Aden por mar y tierra.
Los resultados fueron catastróficos.
Asteir, el expulsado rey de Elmore, unió sus fuerzas a las de Aden, el que había sido durante largo tiempo enemigo de su padre.
“¿No tienes vergüenza? ¡Deberías matarte con tu propia espada por estar apoyando al enemigo de tu padre!” Gritó Paris lleno de furia.
Asteir ignorando el comentario, contestó, “Tomare medidas con el cachorro mas adelante, pero ahora tu eres mi presa principal”.
La batalla de Giran se mostró como un momento clave en aquella guerra y las tropas de Gracia fueron derrotadas y desmoralizadas, retirándose a sus propias tierras. El fallo en la invasión de Aden dejó huella en el orgullo de Paris, porque él jamás había conocido la derrota. A causa de eso, Paris enfermó y murió poco después.
El heredero de Gracia era un hombre frágil llamado Carnaria, al que muchos juzgaban inadecuado para gobernar el reino. Cucarus, desde la oposición, desafió a Carnaria por la posesión del trono. Aconsejado por Dillios, Cucarus ganó popularidad entre la gente de Gracia y el Carnaria dividieron el reino en dos facciones. El norte y el sur de Gracia llegaron a ser enemigos encarnizados y la lucha consumió todas sus energías.
Estas fueron las mejores noticias para Amadeo, y utilizó esa tregua en la lucha para fortalecer el reino de Aden. A través de estos esfuerzos, Aden, Elmore y Gracia entraron en un periodo de paz y se dio paso a una difícil época de paz.
Capítulo XXI: Epílogo
Cuando el hombre hubo acabado la historia, la luz había empezado a arrastrarse por el oscuro cielo. La larga noche había pasado y llegaba el amanecer. Nada quedaba del fuego salvo la ceniza humeante. El narrador encendió su pipa de nuevo y le dio una calada pensativa.
“Así que mi historia llega a un final por ahora ¿Con el tiempo, continuará la leyenda quizá? Quién sabe... ¿Estarán vuestros nombres algún día en mi historia?"
La luz del sol de la mañana empezó a elevarse y pude detectar que un acontecimiento realmente significativo estaba ocurriendo frente a mí. Conseguí reunir el valor de preguntarle.
“¿Quién es usted? ¿Por qué nos cuenta estas historia y como es que usted las conoce?"
El hombre sin mediar palabra se puso en pie. Cuando se levantó empezó a aumentar de tamaño. Él, que había parecido un hombre mientras se encontraba sentado era ahora un Gigante de casi veinte pies de alto, su sombra cubría al grupo entero. Sus rasgos seguían sin distinguirse debajo de su capucha. Y entonces él, lenta y sutilmente empezó a evaporarse. Solo puedo describirlo ahora como si sus bordes se marchitaran y repentinamente una ráfaga de viento se lo llevara como si solo fuera polvo.
Él no nos había dicho nada, pero ahora creo que sé quien era. Disfrazarse para contar historias a las razas del mundo es exactamente la clase de acto que realizaría uno que ha existido desde el principio del mundo... ¿Tal vez incluso aquel que creó la humanidad?
Crónica I : Heraldos de la Guerra (Harbingers of War)
Lanzada al mercado en julio de 2004, se incluyeron los asedios a castillos, de tal forma que tomar castillos por la fuerza por parte de los clanes permitía a los mismos convertirse en los señores del castillo, lo cual conlleva por ejemplo, la posibilidad de incrementar los impuestos en las ciudades o poblaciones que el castillo tiene bajo sus dominios, permitiendo incrementarlos hasta un máximo de un 15% sobre el precio base.
[editar] Crónica III : La Rebelión de la Oscuridad (Rise of Darkness)
Esta versión vio la luz en mayo de 2005. Incluye una nueva vuelta de tuerca al universo de Lineage II con lo que se conoce con el nombre de Los Siete Signos. La idea que está detrás de esta ampliación consiste en enfrentar a dos facciones, los Miembros del Crepúsculo y los Miembros del Amanecer, en una competición en la que se busca la consecución de Sellos o Signos. Esta competición es voluntaria pero no participar en ella afectará a largo plazo y de forma negativa al progreso del personaje (una vez que se obtengan niveles altos de habilidad). Los Sellos son objetos que sueltan (del inglés dropped) los NPCs al acabar con ellos. Estos Sellos pueden intercambiarse para conseguir Ancient Adena, la cual constituye otro nivel econónmico en Lineage II junto a la adena, permitiendo a sus poseedores comprar objetos que no se pueden obtener mediante los mecanismos habituales.
La entrada en juego de los Siete Signos conlleva la aparición de novedosas zonas tales como las Catacumbas y las Necrópolis a las que sólo pueden acceder los participantes en la competición. Básicamente, la competición consiste en intentar obtener y entregar el máximo número de sellos posible. Si la facción en la que participa el personaje resulta vencedora, será recompensada con acceso exclusivo a las Catacumbas o Necrópolis, mientras que si es derrotada no podrá acceder. Durante el periodo de la competición se puede intercambiar sellos por Ancient Adena. Incluso existe una zona denominada el Festival en la que un personaje, junto con un grupo de al menos cinco miembros puede entrar y matar monstruos por un periodo limitado de tiempo. Esta nueva parte de la competición permite incrementar la puntuación del grupo dentro de la misma e incluso conseguir más Sellos.
Otros cambios notables dentro de esta nueva crónica recaen en que los propietarios de los castillos pueden disponer de Wyverns (especie de Dragon, que les permiten sobrevolar el mundo de Lineage II. Estos Wyverns cuentan incluso con la habilidad de lanzar su aliento de fuego. Finalmente se ha añadido la posibilidad de añadir otra clase al personaje una vez que se ha alcanzado el nivel 75. De este modo un paladin de nivel 75 podría dualizar a clase mago
Crónica IV: Llamados del destino (Scions of Destiny)
En esta cronica, se crean 2 nuevos territorios, Rune y Goddard, y lugares como Varka Silenos Outpost y Hotsprings en Goddard, y Valley of Saints en Rune. Nace un nuevo Boss, , El dragon del fuego, es practicamente invencible, ya que tiene mas de 14 millones de HP y mucha defensa. Se crea la nobleza, que te da nuevas tecnicas unicas y teletransportacion exclusiva. Despues de que hayas alcanzado el maximo nivel en todas tus subclases, te hayas convertido en noble y ganes la olimpiada, puedes optar a ser Heroe, es el maximo rango que se puede obtener en todo Lineage 2. Al convertirte en heroe obtienes tecnicas y armas exclusivas de heroes Algo nuevo también en esta cronica es que puedes hacer una 3ra profesion (antes solo eran 2) que te da poderosas tecnicas.
Crónica V: Juramento de Sangre (Oath of Blood)
Lanzada el 6 de Septiembre del 2006, la última crónica de la saga Lineage 2 llega con una gran variedad de cambios.
Entre los más notorios se puede apreciar una -aún más- mejora gráfica, con efectos tales como lluvia y nuevas texturas, así como un mayor territorio a explorar.
Entre las nuevas características se puede destacar una ampliación de nivel máximo a adquirir, pasando de 78 a 80 como tope. Así también los Clanes pueden alcanzar el Nivel 8, siendo anteriormente sólo 5.
Un nuevo Boss (jefe) se suma a los anteriores; Frintezza, hijo de Baium, el cuál posee la inmortalidad gracias a un Demonio y espera por los valientes jugadores en The Last Imperial Tomb (La última Tumba Imperial).
Así también hace su aparición un Ítem único en el Mundo Lineage; The Demonic Sword Zariche (La espada demoníaca Zariche) la cual una vez fue usada por uno de los cuatro reyes demoníacos (Bremmnon). La formidable espada puede ser obtenida de cualquier monstruo, dándole a su poseedor un gran poder y a la vez maldición, este jugador entra en estado caótico o Pk (ver apartado razas más adelante) pero sin posibilidad de dropear naada si mueres salvo la Zariche, al cojer la espada, no se puede desequipar y tienes un limite de tiempo no especificado para usarla, no puedes estar en party con nadie ni nadie te pued curar o "buffear" (del inglés buff, son unas magias que poseen determinados jugadores por su profesión, como por ejemplo magos humanos Prophet que aumentan tus capacidades en algún sentido), no puedes atacar a Pjs de nivel 20 o inferior, ni ellos a ti, (un Pj de nivel 20 o menos no puede obtener la Zariche) puedes perderla si mueres, con lo que, o la dropearás, o simplemente desaparecerá, la parte buena es que de un solo golpe de tu Zariche eliminaras completamente una barra adicional a la vida que solo se quita en una PvP llamada CP (Combat Points), quitaras mucha hp (a un mago lo matarás de dos o tres espadazos) y tu barra, tanto de HP como de CP incrementaran en gran medida, así como tu defensa.
La creación de Academias de Clan agrega un nuevo concepto en cuanto a jugabilidad. Esta nueva opción -sólo disponible para Clanes de nivel 5 o superior- está ideada para ayudar a los nuevos jugadores y darle reputación a los Clanes más altos, obteniendo así mayor poder como grupo.
Interlude: The Chaotic Throne
"Interlude" (Interludio). A diferencia de las anteriores Crónicas (las cuales son parte de Chaotic Chronicle), a partir de Interludio se comenzará a llamar "Chaotic Throne". Por supuesto contará con muchas novedades, supuestamente un gran cambio de la historia, dinosaurios, un lugar para Casamientos, un espacio (como una ciudad) el cual tiene minijuegos, nuevas armas, nuevas armaduras, nuevos lugares para clanes (una mezcla entre Clan Hall y Devasted Castle), más de 20 nuevas fortalezas (castillos para clanes más pequeños), nuevas zonas de caza, nuevas habilidades para armas, etc. Esperamos más información respecto a Lineage II, Chaotic Throne, Interlude.